Deterioro de activos de larga duración: qué es y cuándo debe reconocerse

Conoce qué es el deterioro de activos de larga duración, cuándo debe evaluarse y qué implica determinar el monto recuperable conforme a la NIF C-15.

Oscar Lara

4/16/20262 min read

Los activos de una empresa —tanto los tangibles, como maquinaria e inmuebles, como los intangibles, como marcas o licencias— se registran contablemente a su costo, ajustado por depreciación o amortización. Pero ese valor en libros no siempre refleja la capacidad real del activo para generar beneficios económicos. Cuando existe evidencia de que un activo vale menos de lo que indican los registros contables, la normativa contable mexicana exige reconocer esa pérdida: es lo que se conoce como deterioro.

Qué establece la norma

En México, el deterioro en el valor de los activos de larga duración se regula mediante la NIF C-15, “Deterioro en el valor de los activos de larga duración y su disposición”, emitida por el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) y vigente para los ejercicios iniciados a partir del 1° de enero de 2022. La norma define el deterioro como el exceso del valor neto en libros de un activo sobre su monto recuperable, y es aplicable tanto a activos tangibles como a activos intangibles, así como al crédito mercantil.

Cuándo debe evaluarse el deterioro

La NIF C-15 no exige calcular el deterioro de forma automática para todos los activos; establece, en cambio, que la entidad debe evaluar, en cada fecha de reporte financiero, si existen indicios —internos o externos— de que un activo pudiera estar deteriorado. Entre los indicios más comunes se encuentran:

  • Disminuciones significativas en el valor de mercado del activo, más allá de lo esperado por su uso normal.

  • Cambios tecnológicos, de mercado o regulatorios que afectan negativamente a la operación relacionada con el activo.

  • Evidencia de obsolescencia o daño físico.

  • Desempeño operativo o financiero del negocio significativamente por debajo de lo proyectado.

Qué implica reconocer un deterioro

Cuando se identifican indicios de deterioro, es necesario determinar el monto recuperable del activo —o de la unidad generadora de efectivo a la que pertenece— y compararlo con su valor en libros. Si el valor en libros es mayor, la diferencia debe reconocerse como una pérdida en los resultados del periodo, lo que afecta tanto los estados financieros como los indicadores financieros de la empresa.

Por qué es relevante, más allá del cumplimiento contable

Más allá de la obligación normativa, identificar oportunamente el deterioro de un activo aporta información relevante para la toma de decisiones: revela cuándo un activo dejó de ser rentable, cuándo conviene reemplazarlo, o cuándo una unidad de negocio requiere una revisión estratégica.

En Integra Valor, los estudios de deterioro se desarrollan considerando los requerimientos establecidos en la NIF C-15, analizando la capacidad de generación de beneficios económicos de los activos involucrados y los elementos técnicos necesarios para determinar, cuando corresponda, el importe recuperable del activo o de la unidad generadora de efectivo correspondiente.