¿Cuánto vale una marca u otro activo intangible?
Las marcas, relaciones con clientes, tecnología y know-how pueden representar una parte importante del valor económico de una empresa. Conoce cómo se valoran.


Cuando se piensa en el valor de una empresa, es común centrarse en sus activos físicos —inmuebles, maquinaria, inventarios— y en sus cifras financieras. Sin embargo, una parte significativa del valor económico de muchos negocios reside en activos que no tienen forma física: la marca, la cartera de clientes, la tecnología desarrollada internamente, las relaciones comerciales o el conocimiento acumulado del negocio (know-how).
Qué es, técnicamente, un activo intangible
Conforme a la Norma de Información Financiera NIF C-8, emitida por el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF), un activo intangible es un activo identificable, de naturaleza no monetaria, sin sustancia física, que la entidad controla y del cual espera obtener beneficios económicos futuros. Para que un intangible se reconozca contablemente como tal debe cumplir tres condiciones: ser identificable —separable o derivado de un derecho legal o contractual—, estar bajo control de la entidad, y tener la capacidad de generar beneficios económicos futuros.
El valor que no aparece en los estados financieros
Una de las particularidades más relevantes de los activos intangibles es que, cuando se generan internamente —una marca que la propia empresa construyó a lo largo de los años, por ejemplo—, generalmente no pueden reconocerse como activo en los estados financieros bajo las normas contables vigentes, salvo en circunstancias específicas. Esto significa que una empresa puede tener un valor económico considerablemente mayor al que reflejan sus estados financieros, precisamente porque sus intangibles más valiosos no están registrados en ellos.
Cuándo se requiere valuar un intangible
La valuación de activos intangibles puede requerirse para distintos propósitos: reconocimiento contable en una adquisición de negocios, operaciones corporativas —compraventa, aportación a capital, licenciamiento—, análisis fiscales, procesos estratégicos o fines patrimoniales, entre otros. En cada caso, la metodología aplicable —basada en los ingresos que el activo genera, en el costo de reproducirlo o en transacciones comparables de mercado— se selecciona de acuerdo con la naturaleza del activo y el propósito del estudio.
Una precisión importante: el registro de una marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorga la protección legal sobre su uso exclusivo, pero no determina, por sí mismo, su valor económico. Ambos ejercicios —el legal y el de valuación— son complementarios, pero distintos.
En Integra Valor, la valuación de marcas y otros activos intangibles se desarrolla identificando y analizando las características del activo, los beneficios económicos que puede generar, su vida económica, las condiciones de mercado y los riesgos asociados, conforme a las metodologías técnicamente pertinentes para cada caso.
